Vista Energy proyecta alcanzar una producción de 250.000 barriles de petróleo por día en 2030 en un escenario de crecimiento sostenido de la actividad en Vaca Muerta. Esta expansión implicará mayor exposición de la producción argentina a los mercados internacionales.
Durante este año, la compañía avanzó con un modelo operativo de “full wet sand a granel” y trasladó en enero su planta de lavado al interior del yacimiento. Esa infraestructura permitirá pasar de una dinámica exportadora principalmente regional a una mayor inserción en mercados globales.
De cara a los próximos años, Weissel anticipó una hoja de ruta que contempla un fuerte crecimiento de la actividad. “El partido no está ganado”, advirtió, y remarcó que la exposición de Vaca Muerta al mundo exige demostrar mayores niveles de competitividad.
La competencia internacional obliga a profundizar la eficiencia, aunque la formación permitió alcanzar los niveles actuales de producción. Vista suele comparar sus resultados con los de Permian y reconoce que existe una competencia interna por mejorar la productividad.
El desafío para Vaca Muerta no se limita a cuánto puede crecer la producción, sino también a cómo se llevará adelante ese proceso. La expansión se apoya en un modelo operativo que la compañía considera probado y en la calidad del recurso no convencional.




