Tejedoras de Bariloche confeccionan mantas para el hospital de la ciudad. Las piezas que elaboran se componen de cuadraditos de veinte por veinte centímetros cada uno, que se unen entre sí para conformar las mantas abrigadas.
El espíritu solidario del proyecto convocó a tejedoras más allá de Bariloche. Residentes de El Bolsón, Pilcaniyeu y diversos parajes de la Línea Sur respondieron al llamado y viajaron para participar en la iniciativa.
La Rueca, firma barilochense, fue la proveedora de todos los materiales utilizados en la confección de los cuadraditos. De esta manera, la empresa contribuyó directamente al desarrollo del proyecto solidario de tejido para el hospital.
Entre las tejedoras que participan del proyecto, una compartió reflexiones sobre la importancia del trabajo artesanal en la sociedad contemporánea. Mientras ovilla una lana verde, expresó: “En tiempos de tanta tecnología, reconectar con lo artesanal es muy necesario”.
Martín Iriarte resaltó la articulación entre las distintas áreas del Estado y el sector privado en iniciativas como esta.




