Bariloche ejecuta una obra de agua potable que transformará el servicio en toda la ciudad y beneficiará a más de 75.000 vecinos. El proyecto, que ya se encuentra en ejecución, representa una solución de largo plazo para garantizar el recurso hídrico de las familias de hoy y de las próximas generaciones.
En la actualidad, Aguas Rionegrinas y Rucas del Sur llevan agua a 95 familias del barrio Ruas del Sur a través de sistemas privados. Con la ejecución de esta obra, Aguas Rionegrinas pasará a integrar la red formal de agua potable en el barrio, lo que permitirá ampliar significativamente el acceso al servicio en toda la zona.
La obra contempla un nuevo sistema de captación, potabilización, almacenamiento e impulsión que tomará como fuente el Lago Gutiérrez. Este sistema permitirá una producción inicial de 700 metros cúbicos por hora, con la posibilidad de ampliar posteriormente la capacidad a 1.000 metros cúbicos por hora para satisfacer la demanda creciente de agua en la ciudad.
Desde el Lago Gutiérrez, la infraestructura reforzará el abastecimiento hacia Valle Azul e impulsará agua hacia Frutillar Alto, donde se construirá una tercera cisterna con capacidad de almacenamiento de 500 metros cúbicos. El proyecto incluye también la instalación de estaciones de impulsión, el refuerzo de redes existentes y la colocación de más de 6.000 metros de nuevas tuberías en diferentes sectores de la ciudad.
La incorporación de una nueva fuente de abastecimiento permitirá aliviar la presión sobre la infraestructura existente y mejorar el rendimiento de toda la red de distribución. El resultado será un servicio más estable y confiable para todos los barrios de Bariloche.
El Gobierno de Río Negro reafirma su compromiso con el desarrollo de Bariloche a través de esta inversión en infraestructura hídrica. Según el inspector de obra, este tipo de proyectos permiten anticiparse al crecimiento urbano y evitar que la infraestructura quede rezagada respecto a las necesidades de la población.
