Bariloche se vistió de blanco durante los últimos días. En la mañana de este jueves, cerros, calles, bosques y barrios cambiaron por completo, regalando una de esas imágenes que forman parte de la esencia de la ciudad de montaña. La postal blanca atrae a visitantes de distintos puntos del país y del mundo cada temporada invernal.
La nieve es parte de la vida cotidiana de una ciudad que creció junto al turismo y que encuentra en el invierno una de sus temporadas más esperadas. En este contexto, el Municipio mantiene activo su operativo en toda la ciudad para asegurar que la circulación y los servicios funcionan con normalidad. Vecinos y turistas disfrutan del paisaje mientras las autoridades trabajan para mantener accesibles las principales vías de circulación.
La llegada de nevadas impulsa la actividad de hoteles, comercios, gastronomía, transporte, excursiones y numerosos servicios que dependen de una buena temporada invernal. Miles de personas eligen Bariloche como destino, lo que representa movimiento económico y oportunidades de trabajo para las familias barilochenses que viven de la industria turística.
