Durante más de medio siglo, la empresa mantuvo su presencia en Villa Regina. Hoy sostiene una estructura laboral de la que dependen más de 30 familias.
Dentro de esa historia, Rodolfo Borrmann desarrolló la actividad industrial y, en 1994, fundó Tecnoriegos con foco en los servicios de instalación de sistemas antihelada y goteo llave en mano.
Rodolfo impulsó Tecnoriegos, una actividad que permitió diversificar los servicios de la empresa y ampliar el vínculo con productores, empresas y organismos públicos. En Villa Regina, la empresa también mantiene una relación de trabajo con el municipio y con Aguas Rionegrinas, mediante el abastecimiento de materiales necesarios para el mantenimiento de los servicios de agua y saneamiento.
Cristóbal reconoció que el desafío de una empresa familiar también está en encontrar el equilibrio entre la experiencia acumulada y las nuevas ideas.
La cercanía con los clientes y el conocimiento técnico acumulado durante décadas constituyen ventajas importantes para una empresa que debe responder tanto a necesidades cotidianas como a proyectos de mayor escala.
