En Sierra Grande se realizó una histórica liberación de un cóndor andino el 10 de septiembre. Kurruf, así se llama el animal, es un ejemplar adulto que había sobrevivido a una intoxicación. Con esta operación, regresa al territorio que ya conoce, donde podrá buscar refugio y alimento, y continuar por las rutas que transitaba.
La liberación tiene una característica especial: Kurruf es adulto y cuenta con la experiencia necesaria para desenvolverse nuevamente en libertad. “Al ser adulto, ya tiene la experiencia de saber volar, conoce el territorio y cuenta con la experiencia necesaria para desenvolverse nuevamente en libertad”, explicó Daniela Reygert, del Cóndor Andino del Ecoparque de Buenos Aires.
La operación es resultado de un trabajo articulado y sostenido para proteger la fauna regional. Camila Benítez, de Sierra Pailemán, destacó que la participación de la comunidad fue fundamental en esta liberación.
El evento permitirá observar de cerca a uno de los animales más imponentes de la región. Para los pueblos originarios, el cóndor tiene un significado especial. Según explicó Lusarreta, era un nexo entre el mundo terrenal y las divinidades.
