El Instituto Municipal de Tierra y Vivienda expuso en junio de 2026 el impacto devastador que genera la falta de servicios básicos en los barrios populares de Bariloche. Quienes habitan estas zonas sufren a diario la ausencia de acceso formal a redes de agua potable, sistemas de cloacas y tendidos de energía eléctrica segura.
La falta de conexión a la red de gas natural obliga a los vecinos a depender del costoso sistema de garrafas en invierno, mientras que la ausencia de conexión a la red de agua genera nuevas dificultades en verano. En ambos casos, muchos recurren a la recolección de leña para poder calefaccionarse.
El Instituto vinculó la situación con los impactos de la inquilinización, un fenómeno que profundiza las desigualdades en el acceso a servicios esenciales en la ciudad.




