El fiscal Pablo Peralta sostuvo que la evidencia reunida permitía acreditar el episodio y calificó el hecho como lesiones leves calificadas por el vínculo y en contexto de violencia de género. La Fiscalía consideró que la pena resultó racional y proporcional frente a la etapa del proceso.
Según la acusación, la víctima fue interceptada en la calle 23. Fue arrojada de espaldas al piso y luego fue tomada del pelo y del cuello para ser llevada hacia una vivienda.
La evaluación de riesgo realizada estableció un nivel alto. La Oficina de Atención a la Víctima (Ofavi) intervino y acompañó a la chica desde la denuncia.
El condenado deberá abstenerse de abusar de bebidas alcohólicas y consumir estupefacientes, realizar un tratamiento psicológico en el hospital público Artémides Zatti y acreditar la participación en un dispositivo presencial de masculinidades brindado por el Ministerio de Seguridad de Río Negro. La Fiscalía informó que el imputado había recibido anteriormente una suspensión del juicio a prueba en otro expediente, otorgada en diciembre de 2023, que posteriormente fue sobreseída en abril de este año.




