Investigadores de la Universidad del Sur de Illinois, en Carbondale (Estados Unidos), desarrollaron una levadura modificada genéticamente capaz de transformar plástico PET en galletas comestibles impresas en 3D, a las que llamaron “µBites”. El proyecto está financiado por la NASA, dentro del programa Deep Space Food Challenge, pensado para alimentar a astronautas en futuros viajes a Marte.
El proceso tiene tres etapas: primero el plástico PET se descompone con calor, agua y oxígeno en moléculas microscópicas; después una levadura modificada consume el carbono de esos fragmentos y genera proteínas, lípidos y ácidos comestibles; por último, esa pasta se mezcla con fibras, almidón y edulcorante, y se imprime en 3D con forma de galleta, marcada con el símbolo “µ”.
Según Futura-Sciences, los propios investigadores están convencidos de que las galletas son inofensivas y sabrosas, pero todavía no las probaron por falta de aprobación universitaria. Producir un kilogramo cuesta unos 60 dólares y el proceso es lento, lo que por ahora descarta cualquier producción comercial.



