Un sistema frontal generó intensas ráfagas de viento que alcanzaron los 100 km/h en la Región del Biobío de Chile, manteniendo bajo Alerta Roja a múltiples jurisdicciones por riesgo de desbordes, remociones en masa y ráfagas destructivas. Esta zona concentra la mayor cantidad de daños registrados.
De acuerdo a datos del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, a nivel nacional se registraban 2.052 personas aisladas, 347 damnificados, 88 albergados y 11 viviendas totalmente destruidas en el marco del evento extremo.
El desprendimiento de árboles de gran envergadura fue una de las consecuencias más significativas de las ráfagas de viento. El domingo, tras completarse los operativos iniciales, continuaron los trabajos de asistencia a las poblaciones afectadas por el sistema frontal.
El Cuerpo de Bomberos fue uno de los organismos que participó activamente en los operativos de respuesta y asistencia a la población durante el evento meteorológico.



