OpenAI y la empresa argentina Sur Energy firmaron una carta de intención para construir un centro de datos de inteligencia artificial en la Patagonia, con una inversión que podría llegar a USD 25.000 millones bajo el régimen de Grandes Inversiones (RIGI). El anuncio se hizo en octubre de 2025, en un acto en Casa Rosada junto al gobierno de Javier Milei, y tuvo amplia cobertura en medios nacionales durante los meses siguientes.
Neuquén aparece como la candidata favorita para alojar el proyecto, por su cercanía a Vaca Muerta, el acceso al río Limay para la refrigeración de los servidores y una infraestructura eléctrica que podría ampliarse con la propia inversión. La decisión, sin embargo, no está cerrada: Río Negro y Chubut también compiten por ser la sede.
El consumo de agua del proyecto generó preocupación entre especialistas. Los caudales del Limay y el Neuquén registraron en el último año niveles hasta 40% por debajo de los históricos, y un centro de datos de 500 megavatios consume agua y electricidad equivalentes a las de una ciudad mediana. La cuenca de esos dos ríos es la misma que, aguas abajo, forma el río Negro.
La escala prevista es de hasta 500 megavatios de capacidad, en etapas, con una primera fase de entre USD 7.000 y 10.000 millones.
A más de seis meses del anuncio, el proyecto todavía no se presentó formalmente ante el gobierno nacional. El Ministerio de Economía reconoció en mayo que no hay resoluciones tomadas al respecto.



