Islandia vota hoy en un referéndum para decidir si retoma las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, congeladas desde 2013. Cerca de 273.000 personas están habilitadas para responder la pregunta: “¿Deberían reanudarse las negociaciones para el ingreso de Islandia a la Unión Europea?”. Las encuestas previas mostraban un empate técnico, con una leve ventaja para el No según Gallup (51,6% a 48,4%) y para el Sí según Maskina (51,3% a 48,7%).
El gobierno islandés aceleró la convocatoria —originalmente prevista para 2027— por la suba de aranceles de la segunda administración de Donald Trump a productos islandeses y las amenazas de Estados Unidos de anexar Groenlandia. Islandia no tiene fuerzas armadas propias y depende de la OTAN y de un acuerdo de defensa bilateral con Estados Unidos vigente desde 1951.
Islandia había solicitado el ingreso a la Unión Europea en 2009, en medio de la crisis financiera que golpeó al país, pero las negociaciones se suspendieron en 2013. Hoy, pese a la prosperidad relativa del país, la inflación alta y las hipotecas con tasas de hasta el 9% hacen que adoptar el euro resulte atractivo para buena parte de la población.
La canciller Thorgerdur Katrin Gunnarsdottir se declaró abiertamente proeuropea, mientras que la primera ministra Kristrun Frostadottir advirtió que un triunfo del No cerraría, esta vez de forma definitiva, cualquier posibilidad de que Islandia se sume al bloque europeo.



