Es un trabajo 24/7. Mientras Bariloche duerme, Cerro Catedral entra en otro turno de operaciones. Philou Gilliot, responsable del pisado de pistas, coordina el trabajo silencioso de los equipos que preparan las laderas para miles de esquiadores.
Con más de 30 años de experiencia trabajando profesionalmente en nieve alrededor del mundo, Gilliot lleva 10 temporadas en Cerro Catedral. Cada noche, los pisanieves recorren entre 80 y 100 kilómetros, acumulando más de 1.000 kilómetros durante la jornada completa.
Las condiciones nunca son iguales. “La nieve y el terreno te dan información constantemente. Cada noche puede presentar condiciones diferentes”, explica Gilliot. Por eso, el trabajo requiere aprendizaje continuo. “Cada montaña tiene su identidad y hay que aprender a leerla y respetarla”, señala el especialista.




