Río Negro inicia una nueva campaña científica en el Golfo San Matías para conocer cómo evolucionaron la merluza y otras especies comerciales. Se hace en el marco de la emergencia pesquera que continúa vigente en la región. El relevamiento tendría una duración estimada de entre 10 y 12 días, y sus resultados serán determinantes para evaluar el estado del recurso y definir los próximos pasos.
La campaña REDE 2026 permitirá comparar los datos con los estudios de 2022 y 2024 y construir un diagnóstico actualizado de las principales especies del golfo. Lo explicó Gustavo Gualtieri, del área de Pesca y Producción Acuícola. Gualtieri anticipó que, aproximadamente el 2 de noviembre, llegará la embarcación del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), a bordo de la cual embarcarían científicos del CIMAS.
La nueva información permitirá precisar el alcance de esa recuperación y evaluar los efectos de las medidas de conservación adoptadas por la Provincia. El gobernador Alberto Weretilneck vinculó la investigación con la política provincial de protección ambiental del Golfo San Matías. Esa política contempla controles sobre los proyectos energéticos, monitoreo permanente y la participación de instituciones científicas.
El subsecretario de Pesca de Río Negro señaló que se redefinieron las áreas de restricción a partir de estudios científicos. Según la nueva normativa, se establece un área de veda más acotada y orientada a proteger las zonas donde se concentra la reproducción de la merluza. En el caso de los pescadores artesanales, pueden operar al norte del paralelo 41°00′, bajo las condiciones previstas para esa modalidad.
Hay tres buques industriales habilitados para operar en el Golfo San Matías, aunque ninguno estaba pescando al momento de la entrevista. Un funcionario advirtió que los pescadores necesitan capturar más de la mitad de la carga que puede transportar una lancha para cubrir los costos de una salida y empezar a obtener alguna ganancia. Gualtieri estimó que preparar una lancha para salir a pescar puede demandar alrededor de 1,5 millones de pesos.




