Aguas Rionegrinas despliega un operativo para sostener el servicio de agua potable en barrios de Bariloche, ante la turbiedad del río Ñireco. Los niveles elevados de turbiedad aún impiden captar agua con normalidad para su potabilización.
Para sostener la provisión, la empresa habilitó una fuente alternativa: el desvío de agua de un arroyo que presentaba niveles de turbiedad aceptables. Su caudal, aunque bajo, permite incorporar el recurso de manera gradual para su tratamiento.
Para asistir a los vecinos, la empresa contrató un camión cisterna para abastecer las reservas domiciliarias, en coordinación con las juntas vecinales y el municipio. El municipio también dispuso de otro camión cisterna.




